Proyectos Solidarios
En ECOWILDLIFE nos consideramos unos privilegiados. Sabemos que cada viaje que realizamos, cada persona a la que conocemos, nos enriquecen. Nos hacen más ricos en experiencias y en sabiduría; ganamos amigos y recuerdos imborrables; cosas que no se consiguen con dinero.
Por ello nos hemos propuesto devolver al menos parte de todo lo recibido a través de la dedicación del 0,7% de los beneficios a proyectos solidarios y de Responsabilidad Social Corporativa relacionados con nuestros viajes. Detallamos a continuación algunas de estas iniciativas:

75 niños y adolescentes, víctimas en su mayoría de la pobreza y maltratos, dependen de esta escuela-orfanato levantada en 2009 con el objetivo de darles una vida mejor.
Muchos de ellos llegaron en condiciones de malnutrición y abandono. Ahora, gracias al trabajo de un grupo de gente encabezado por Sanarith Roth, estos niños disponen de cuidados y educación.
ECOWILDLIFE ha contribuido con la construcción de un aula y la donación de material escolar.

Desde 1949, SOS Chindren’s Village trabaja en todo el mundo ayudando a los niños desde el respeto a sus diferentes culturas y religiones, y para el fomento de la Declaración de los Derechos de la Infancia de la ONU. SOS Kavre en Nepal ha iniciado la ampliación del apoyo para la educación, alimentos y ropa a los niños, cuya única salida de las penurias de la pobreza viene dada por la educación que aquí reciben.
Estos niños se encuentran rodeados de pobreza, y para muchos de ellos la educación es su única salida.
ECOWILDLIFE ha visitado la aldea infantil de Katmandú y ha puesto en marcha un proyecto con el objetivo de recaudar dinero para un generador eléctrico.

Cada visita que realizamos a Marruecos es una oportunidad para llevar materiales humanitarios y educativos a los poblados berebere. En colaboración con asociaciones de carácter solidario, a las que se suman iniciativas privadas, reunimos el material, que se entrega en mano en escuelas donde realmente puede suponer una gran diferencia. Son ya tres años de forma consecutiva y la experiencia es siempre impagable.

En un orfanato a las afueras de Nairobi (Kenia), en el barrio de Kibera, decenas de niños sobreviven gracias al trabajo de Mama Tunza y de iniciativas privadas para apoyar esta causa. Todo empezó en 1998, cuando Mama Tunza empezó a comprometerse con las personas más necesitadas de su país. Sus inicios se basaban en recoger niños menores que deambulaban por las calles.
Debido a la gran demanda, decidió abrir un centro escolar para dar cobijo. Durante 11 años, Mama Tunza ha sabido dirigir una escuela y un hogar, y ahora es el turno que se reconozca su labor y se intente ampliarla. Su labor ha sido reconocida por todo el mundo y ha dado que hablar a muchos y reputados medios, como RTVE, que dedicó varios reportajes al proyectos.
ECOWILDLIFE contribuyó a la adecuación y construcción de nuevas instalaciones en el centro de Kibera. Si quieres más información sobre cómo colaborar con este proyecto, no dejes de visitar el siguiente enlace.






















